26 January 2026
¿Cómo influye el tipo de suelo en la selección de geosintéticos?
El tipo de suelo influye directamente en la selección de geosintéticos porque sus propiedades físicas, mecánicas e hidráulicas condicionan su función, desempeño y durabilidad.
Estimated reading time: 5 minutes
Tabla de contenidos
El tipo de suelo es uno de los factores más determinantes en el diseño y la selección de geosintéticos dentro de proyectos de infraestructura civil. Las propiedades físicas, mecánicas e hidráulicas del suelo influyen directamente en el desempeño de estas soluciones. Las características del suelo condicionan la función, durabilidad y eficiencia a largo plazo de los geosintéticos.
Por ello, una adecuada caracterización geotécnica del terreno resulta indispensable antes de definir el geosintético más adecuado para cada aplicación. En ese sentido, Maccaferri no solo cuenta con una amplia variedad de geosintéticos, sino que brinda un acompañamiento especializado y cercano a fin de que la aplicación resulte exitosa.
Tipos de suelos
Los suelos se clasifican en función de sus propiedades físicas, químicas y biológicas. Esta categorización permite comprender su comportamiento frente a cargas, agua y deformaciones. Por ello, esta información es indispensable para determinar el tipo de geosintético más adecuado para un proyecto.
Las características del suelo pueden ser infinitas, tal como lo menciona el Portal de Suelos de la FAO. Por tal razón, existen múltiples esfuerzos en materia de propuestas y esquemas para correlacionar las tipologías de terrenos. A continuación, encontrarás las generalidades de algunos tipos de suelos comunes en los proyectos de construcción.
Suelo granulares
Los suelos granulares, como las arenas y las gravas, presentan una alta permeabilidad y una buena capacidad de drenaje. En este tipo de materiales, los geosintéticos suelen emplearse principalmente con funciones de separación, refuerzo y filtración. Los geotextiles no tejidos, por ejemplo, permiten el paso del agua mientras evitan la migración de finos, lo que contribuye a mantener la estabilidad de la estructura.
Un ejemplo excelente de este tipo de aplicación para suelo granular es el mejoramiento del balasto de las vías férreas. En estos tipos de infraestructura, puede resultar recomendable colocar geotextil no tejido entre el balasto y la subrasante con el fin de separar ambos materiales. En tal caso, la colocación de geomallas biaxiales extruidas puede ser útil como refuerzo adicional.

Suelos cohesivos
Dentro de estos tipos de suelos están las arcillas, que se caracterizan por su baja permeabilidad y alta plasticidad. Estas condiciones pueden generar problemas de acumulación de presión de poros y baja resistencia al corte. En estos casos, la selección de geosintéticos debe priorizar soluciones que favorezcan el drenaje y el refuerzo.
En ese sentido, los geocompuestos drenantes y geotextiles permiten evacuar el agua atrapada. Por su parte, geosintéticos como las geomallas contribuyen a mejorar la estabilidad del conjunto suelo-estructura. Gracias a sus cualidades técnicas, estos tipos de geosintéticos suelen ser altamente recomendables para proyectos portuarios.
Un excelente ejemplo del uso de geosintéticos en suelos cohesivos es el proyecto del patio de almacenamiento del Puerto de Guaymas. Aquí, el terreno estaba integrado por arenas limosas con grava, pero también por una capa de 10 m de arcillas muy blandas. En tal caso, la solución fue implementar geomallas uniaxiales para el refuerzo basal.

Suelos orgánicos
Por otro lado, los suelos orgánicos o altamente compresibles representan un reto adicional debido a su baja capacidad de carga y alta deformabilidad. En este tipo de terrenos, los geosintéticos juegan un papel clave como elementos de refuerzo y distribución de cargas. La combinación de geomallas y geotextiles de alta resistencia permite reducir asentamientos diferenciales y mejorar el comportamiento global del sistema constructivo.
Para el caso, el uso correcto de geomallas, con base en análisis geotécnicos, puede convertir un proyecto inviable en una construcción eficiente. La edificación de complejos verticales en zonas costeras es un excelente ejemplo de ello. En dichos escenarios, el terreno puede presentar limitaciones asociadas a una elevada compresibilidad y presencia de nivel freático. Frente a esto, las geomallas son soluciones apropiadas debido a su capacidad para distribuir cargas y controlar deformaciones.
Otros factores del suelo que debes tomar en cuenta al elegir geosintéticos
Además del tipo de suelo, factores como el contenido de humedad, la granulometría, el grado de compactación y las condiciones ambientales también influyen en la selección del geosintético. La interacción suelo-geosintético debe evaluarse cuidadosamente para garantizar que el material elegido cumpla con la función requerida, ya sea refuerzo, separación, filtración, drenaje o control de la erosión.
Ahora bien, al pensar en un geosintético para ciertos tipos de suelos también es indispensable tener claros los procesos que tienen lugar al interior del terreno. Así pues, es posible que se requiera una solución para evitar lixiviación o acumulación dentro de las capas de los suelos.
Finalmente, un análisis geotécnico detallado permite identificar la solución geosintética más adecuada, optimizar el diseño, así como asegurar un desempeño eficiente y duradero de las obras de infraestructura. Mientras, te invitamos a complementar esta lectura con este artículo sobre mecánica de suelos: da clic aquí para acceder.
Fotos geosintéticos en el CMS
Elige el geosintético adecuado para el éxito de tu proyecto